La Navidad en Perú entre generosidad, venezolanos y chocolate
Un niño de unos 10 años le decía a Andrés José Polanco, un emprendedor venezolano, “Negro, muchas gracias ¿Cuándo es tu cumpleaños?”, en agradecimiento por una chocolatada que hizo para más de 100 niños de la comunidad Condevilla, en Lima, Perú.
Por una tarde de diciembre del 2025, el restaurant El Rinconcito del Negro se convirtió en un punto navideño con globos rojos y verdes, una olla grande de chocolate caliente, panetones y show que desentonó risas en los más pequeños de la casa y también en los más grandes.
“No pedí colaboración, todo esto salió de mi bolsillo” expresó Polanco, cuando se le consultó sobre la organización de este evento.
Él es el dueño de este rincón venezolano que a la hora del almuerzo reúne a peruanos y llaneros del distrito limeño de San Martín de Porres, y también congrega a niños en agosto por su día de fiesta y en Navidad por el sentido de estas celebraciones.
“El Point” se encendió
“Lili, Lili, Lili” gritaban en una chocolatada que también hizo unos días después el negocio que se encuentra a un costado del Rinconcito del Negro, “El Point” una tienda donde más de un venezolano en San Martín de Porres hace sus compras, y es que no es para menos, este comercio brindó un show para los niños, cotillones y sorteo de canastas para los asistentes.
“Recordemos que la Navidad existe por Jesús. Esto lo hice con mucho cariño para mis niños”, dijo Lili Tapia Contreras, una peruana originaria de Cusco y creadora de este emprendimiento con corazón de arepa.